Franziska Markusch

Mecánica industrial, en KAUP desde septiembre de 2011

"En la escuela ya tenía ideas muy claras sobre mi futuro profesional. Quería hacer algo con mis manos, pasar todo el día sentada en una oficina no es lo mío, y tenía que ser in situ. Pero tampoco quería aprender la típica profesión artesana. Y así llegué rápidamente a la profesión de mecánica industrial. Debo admitir que hoy en día sigue sin ser una profesión típica entre las mujeres, pero es lo que quería. Un pariente que trabajaba aquí me recomendó KAUP, puesto que yo quería entrar en una empresa en la que también se tuviera en cuenta a la persona.

Los inicios de la formación ya fueron duros, pero también lo fueron para mis compañeros hombres. El centro de formación propio y el intenso apoyo de los formadores reforzaron mi decisión. No obstante, para mí la aplicación práctica fue mucho más importante. Y es que en KAUP, durante la formación en la producción pasas también por distintos departamentos. Y es en una de estas etapas, la del control final, en la que estoy trabajando yo hoy en día y, junto con mis compañeros, compruebo los implementos fabricados exhaustivamente antes del envío. Es una tarea con mucha variedad, ya que puedo ver todos los implementos KAUP posibles.

Pero me gustaría aprender aún más y por eso estoy completando mis estudios en la escuela técnica. KAUP me apoya y permite que por la noche pueda dedicarme a la ingeniería mecánica dándome, por ejemplo, flexibilidad horaria. Pero no solo me ayuda la empresa, sino también los compañeros. Y es precisamente esta cohesión lo que habla tan a favor de KAUP."

Franziska Markusch